Microsort – Elige el sexo de tu bebé.



Esto lo escribo porque cada que comento que yo, (bueno, mi esposa, cuando la tenga, jajaja), quiero tener primero una beba, siempre me contestan; “ojalá se pudiera”.

Pues la buena noticia es que la tecnología sigue avanzando y cada vez es más barata. Ahora existe la posibilidad tanto en Estados Unidos como en México, hasta el momento (9 ago 2011), gracias a una empresa que se llama Microsort. Cabe aclarar que no he sabido de otra empresa que haga esto pero no dudo que existan más, sería cuestión de investigar.

En fin, este no es un artículo dedicado a Microsort, sino a la tecnología que hoy nos da la posibilidad de planear con mucha precisión la familia que deseamos.

Tampoco me meteré en el rollo de lo moralmente aceptable, lo que sí quiero es comentar un poco acerca del procedimiento.

Claro, lo que entendí, jajaja, es que tenemos los espermatozoides con cromosoma Y y los que tienen cromosoma X. Como bien sabemos, los cromosomas X, que tienen mayor información genética, dan como resultado a una niña y los de cromosoma Y que tienen menos información genética, dan como resultado a un niño.

Bueno, pues se trata de “sumergir” los espermatozoides en un líquido fluorescente o, bueno, no sé si fluorescente, el chiste es que brilla cuando un láser lo ilumina, y este líquido se pega a la cadena genética, por lo tanto, los espermatozoides con mayor cantidad de genes, o sea, los de cromosoma X, brillan más que los de cromosoma Y.

Un sistema computarizado distingue y separa ambos tipos de espermatozoides.

Sabiendo así cuáles darán niña y cuáles niño.

Después se puede optar por inseminación intrauterina, o por fertilización in vitro.

Pues ahí ya dependerá de varios factores que no escribiré aquí ya que lo importante de este post es hacerles saber que ya se puede elegir el sexo de tu bebé.

Bueno, a darse una vueltecita a Microsort. Y como les digo, no sé si habrá otras empresas dedicadas a lo mismo, no lo dudo.


El nuevo Soumaya - Plaza Carso







En la Ciudad de México se pueden hacer tantas cosas que lo que falta es tiempo para conocer, visitar y disfrutar de tan vasta oferta. 

Una de las más recientes ofertas de cultura es el nuevo museo Soumaya, y digo que es nuevo porque ya existe otro museo Soumaya en Plaza Loreto, en el sur de la Ciudad de México. 

Este nuevo museo se encuentra en la también nueva Plaza Carso, justo detrás del centro comercial Antara Polanco. 

El museo trata básicamente de la historia de las artes en México, aunque no es todo lo que ofrece. La entrada al museo es gratuita y se tiene que pasar por un detector de metales, así que te recomiendo abstenerte de meter cuchillos, cadenas y sobre todo, no uses calzón de castidad, además que ya no está de moda.

En la planta baja encontrarás un diseño extremadamente minimalista, es decir, se trata de piso color blanco, al igual que sus paredes, bastante amplia es el área y lo único que contrasta, aparte de las personas, es El Pensador de Rodin, obvio, es una réplica. 

Un poco más escondidos, se encuentran también en planta baja, un aula digital de Prodigy y un restaurante Sanborns, desconozco los precios pero me imagino que deben ser los mismos que en cualquier otro Sanborns. 

La arquitectura es tan especial que se vuelve uno de los atractivos de este museo. Consta de 5 pisos de exhibición, se puede subir por elevador, por escaleras o por una rampa que se encuentra en la periferia, esto le da bastante vista y se vuelve divertido recorrerlo, sobre todo para los niños.

La primera sala de exposición tiene telas, uno que otro vestido y lo más impresionante; monedas y billetes de los siglos XVII, XVIII, XIX y XX, al menos son las que recuerdo, también existen algunas joyas, relojes y curiosidades como alhajeros de plata. 

Esos billetes de 5mil pesos, o de mil pesos, jaja. Suficientemente recientes como para recordarlos y lo suficientemente antiguos como para causar nostalgia, extrañé los 80’s. 

El piso 3 no lo recorrimos porque el museo es lo bastante grande como para ver primero lo que más le interesa a uno y dejar al último lo de menor interés, esto en caso de que nos dé hambre o nos cansemos mucho, ya saben, para evitar el típico “yo quería ver X cosa y ya no me dio tiempo”. 

Así que pasamos al piso 4, si mal no recuerdo, a ver pinturas de paisajes posteriores a la conquista, vimos un mural de Siqueiros y varios de sus cuadros, había bastantes pinturas y algunas pequeñas, muy pequeñas esculturas en ése piso.  

En uno de estos pisos, el que se puede ver desde la planta baja, existen algunos aparatos e instrumentos musicales, desde un piano hasta un radio de bulbos que por su aspecto, parece ser el primer radio de la historia, jaja. 

Pero el piso que más me gustó fue el 6to y último, ahí están las esculturas y a mí me encanta el trabajo de Dalí, y en el sexto piso hay varias esculturas de él, y para no perder la costumbre, la arquitectura del museo es también digna de admiración junto al arte expuesto en dicho piso.

Les recomiendo ir, tiene mucho que ofrecer. 

Aparte, el museo cuenta con sanitarios y bancas para descansar en cada piso. 

Así que quedan sólo unas cuantas recomendaciones por hacer. 

La primera es elegir un día entre semana para visitar el museo, yo así lo hice y no estuvo vacío ni mucho menos, pero sí se podía admirar todo sin estorbarle a nadie. Sé que en fines de semana se hace una fila considerable para entrar al museo. 

La segunda es llevar zapatos cómodos y antiderrapantes ya que existen algunas rampas de bajada que se sienten un poco resbalosas. Si no llevas zapatos con suela “amigable”, te recomiendo bajar por los elevadores. 

La tercera es llevar ropa ligeramente abrigadora, no sé si es el aire acondicionado, si es una excelente ventilación, si es el clima de estos meses (Julio), pero a nosotros nos dio frío ya en los últimos dos pisos recorridos.

Si te da hambre, el Sanborns de la planta baja es la mejor opción ya que no tendrás que salir del museo, podrás recargar baterías y continuar con el paseo si es que eres un amante del arte. 

Si vas en auto, sin duda alguna la mejor opción es dejarlo en el estacionamiento de Plaza Carso, claro que no es el más barato pero estará seguro y bajo techo, nosotros estuvimos probablemente 3 horas o un poco más y el estacionamiento costó 35 pesos(mexicanos).
 
Se puede tomar fotos pero como en todo museo, tienes que evitar el FLASH.


El Masao - Comida Japonesa

Después del Soumaya, decidimos, a falta de una buena cartelera, irnos por comida japonesa a un lugar que se llama Masao, en la Nueva Santa María (Calle Plan de San Luis #492).  Estacionamos el auto junto al Parque Revolución, cruzamos la calle y ahí estaba el Masao, un buen servicio, sin ser excelente, pero lo que sí está de hacer notar es lo sabroso de la comida.

Comenzamos con un arroz con mariscos,cuyo nombre japonecito no recuerdo, peeroo, la orden es suficientemente grande como para dividirla entre dos y aun así fue abundante.
Muuuy rico ese platillo, luego, me comí un salmón a la plancha y en salsa especial acompañado de una ensalada. Delicioso, de hecho, quiero volver pronto para probar más platillos. De tomar, una sencilla limonada, también sabrosita.



La chica con la que fui, claro, se los tenía que presumir, quien por cierto, es la conocedora de estos restaurantes y una excelente compañía, pidió un rollito (maki california especial), que no probé pero se veía muuuuy bueno, jajaja.

Y pues, de ahí, nos fuimos a caminar por el Parque Revolución, donde estacionamos el flamante Ferrari, sí cómo no. Se trata de un parquecito bastante pequeño, se camina en cuestión de 2 minutos y a paso muy lento, pero al estar en la Ciudad de México, pues tiene internet inalámbrico gratuito.

En fin, después de la pequeña caminata, se nos antojó tomarnos algo sin alcohol, así que nos fuimos hacia El Minichelista...

El Minichelista

Un pequeño, muy pequeño paseo por el parque Revolución nos sirvió para hacer un huequito en el estómago porque nos esperaba El Minichelista, es una pequeña cafetería con el aspecto más diferente que he visto, por no decir "EXTRAÑO". Se trata de una casa cuya construcción ha sufrido muy pocas modificaciones, la decoración sin embargo, es totalmente distinta.






Pero antes de seguir con este café alternativo, mejor les digo la dirección, está en la calle Guanábana número 197, en  esquina con Clavelinas, en la Nueva Santa María, obviamente, en la Ciudad de México. Si lo buscas en google maps te será sencillo ver cómo llegar y mejor aún si lo ves con street view. No saben, pero alabo al señor Google. Oh alabado, jaja.

Pues de entrada, yo pensé que era una herrería, jaja, pero noooo, no lo es, simplemente crean y/o modifican sus propios muebles.

En una mesa vi tres sillas totalmente distintas, es más, una sin respaldo, nooo, no era un banco, era una silla SIN respaldo, jaja.

En el piso superior uno puede sentarse dentro de un ropero o en una habitación también se puede uno sentar en una tina o acostarse en una cama, esa sí se ve de antojo.

Algo que me gustó mucho y que tontamente no fotografié, bueno, no tomé fotos de nada, no volverá a pasar, se los prometo, no se enojen, bola de neuróticos, jajaja. Noo, para nada, si los quiero por ser mis lectores, caray.

En fin, lo que me gustó fue un cocodrilo hecho con cadenas de transmisión de motocicleta, bastante buen trabajito.

Otra detalle curioso es que los meseros no visten uniformes, visten simplemente como cualquier persona, pero eso le da un toque más relajado al Minichelista, te hace sentir más cómodo, se siente como estar en casa de amigos y atendido por amigos. Bastante agradable.

En fin, si quieres ir, abren de martes a domingo a partir de las 2:30pm y cierra a las 10:30pm, excepto domingos, cierra hora y media más temprano, a las 9:00pm.

Bueno, pues eso fue un buen viernes de Julio del 2011, espero que lo visiten y que lo disfruten.


Hasta la próxima.




Encuéntralo

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